lunes, 6 de diciembre de 2010

¡MALA SUERTE!
El pasado miércoles día 1 de diciembre a las 2.30h de la tarde, mi hermano Javier Sánchez Corral perdió la vida en la Ctra. M100. Pertenecía al club “Enbici” y su mayor pasión era su bicicleta y sus rutas de montaña que hacia junto a sus amigos de escapada.

A su mujer no le hacia ninguna gracia esta afición, pero era imposible hacerle entender el peligro de la carretera. Salió de su casa de Cobeña y todos seguimos esperando su vuelta….esta no llegara nunca, un “despistado” conductor de un camión termino con su vida y ha dejado a todos sus amigos y a su familia con una tristeza infinita y un dolor que nos acompañara el resto de nuestros días.

Una gran recta, asfalto en perfecto estado, metro y treinta centímetros de arcén y buena visibilidad. Un camión invade el arcén y saca a mi hermano de la carretera, rompiendo la bicicleta en dos y causándole lesiones incompatibles con la vida. Es trasladado en helicóptero al 12 de Octubre pero muere nada mas llegar al hospital. ¿Qué ocurrió?, tuvo ¡MALA SUERTE!

A todo este dolor hay que sumar la grandísima impotencia que sentimos. Después de asesorarnos con diferentes abogados, lo único que sacamos en claro es que ser victima en este pais de un accidente de trafico es un negocio para las compañías aseguradoras. Desde el año 1995 y según la Ley sobre Responsabilidad Civil y Seguro en la Circulación de Vehículos a motor, el precio de una vida viene determinada por una tablas de indemnizaciones; no hay víctimas, ni familias, ni amigos...solo unos fríos números que supuestamente valoran los daños y perjuicios causados a las personas en el accidente. ¿Quien puede evaluar el dolor de dos familias destrozadas?

Ni que decir del conductor responsable de la muerte de mi hermano. Tendremos suerte si conseguimos que le retiren el carnet de conducir por un tiempo a este "profesional de la carretera" y ni hablamos de la posibilidad de que le impongan una condena de cárcel. Los ciclistas en la carretera son como patos de feria, están totalmente indefensos y si no cambian las condenas impuestas a los causantes de los accidentes y se obliga a las aseguradoras a pagar indemnizaciones justas a las víctimas, seguiremos perdiendo vidas tan preciosas como era la de mi hermano.

Accion-Reaccion, es un conocido principio de física que muy a mi pesar, no creo que se cumpla en el accidente de mi hermano. Toda acción tiene sus consecuencias, pero en este caso la imprudencia de un señor al volante se quedara sin pagar…

Siempre se dice que se van los buenos, pero en este caso no es así… se nos ha ido el mejor!! Era un noble corazón que se ha marchado con 36 años, mi compañero de camino y mi ejemplo en la vida. ¿Que probabilidad tengo de volver a encontrarme un alma blanca en mi camino?, he tenido ¡MALA SUERTE!

Durante toda su vida sembró cariño y nobleza, era ante todo una buena persona. Aunque toda la familia estamos destrozados, es reconfortante ver la cantidad de muestras de cariño de todos y cada uno de los compañeros y amigos de Javi. Gracias de corazón.

Si algo quería en esta vida era a su familia, pero sobre todo adoraba a su niña de 5 años. Una maravillosa cría que en algún momento la tendremos que explicar por qué murió su padre. Ahora mismo solo tengo una explicación, ¡MALA SUERTE!

Cristina Sanchez Corral (hermana de Javi)


1 comentario:

  1. Hola Cristina:
    No tuve la suerte de conocer a tu hermano y por mucho que lo intente tampoco soy capaz de imaginar vuestro estado de ánimo. Entiendo y comparto como practicante de este deporte la ilusión y los motivos que tenemos para seguir luchando en pro de la seguridad vial, aunque la verdad dudo muchas veces si tenemos derecho a causar tanto dolor en nuestros seres queridos y amigos.
    La mala suerte y el maldito azar, como tu dices deben tener algo que ver, aunque estoy seguro que detrás hay otros responsables y muchos accidentes podían evitarse.
    Un abrazo:
    Eduardo.

    ResponderEliminar